ASEGÚRATE, PERO MUY BIEN
Entonces el ángel del Señor le dijo a Elías, quien era de Tisbé: «Ve y enfrenta a los mensajeros del rey de Samaria, y pregúntales: “¿Acaso no hay Dios en Israel? ¿Por qué recurren a Baal-zebub, dios de Ecrón, a consultarle si el rey va a recuperarse? Por lo tanto, esto dice el Señor : nunca te levantarás de la cama donde estás; ten por seguro que morirás”». Entonces Elías fue a transmitirles el mensaje. (2R 1:3-4) ASEGÚRATE, PERO MUY BIEN Cierto famoso filántropo incrédulo ordenó a sus empleados, un sábado, que el domingo por la mañana fuesen al puerto para descargar un buque recién llegado. Un joven escribiente suyo contestó tranquilamente: - Señor G., no puedo trabajar los domingos. —¿Ya conoce usted el reglamento?, le contestó el señor G. -Sí, Señor, lo conozco, y aunque soy el sostén de mi anciana madre, no puedo trabajar los domingos. — Bueno, pues, suba usted al despacho y el cajero le entregará su cuenta. Dijo el seño...