MI TODO
MI TODO Dios es indispensable para la vida del ser humano. Sin embargo, en muchas ocasiones se confunde lo necesario con lo indispensable, aunque estas dos realidades distan de ser similares en aspectos fundamentales. La diferencia radica en el grado de importancia y la posibilidad de prescindir de algo. Lo necesario no es absolutamente esencial; es aquello que se requiere o resulta conveniente, pero que puede sustituirse o incluso dejarse de lado sin que la vida se extinga. En cambio, lo indispensable es esencial: no puede ser reemplazado ni omitido. Es aquello sin lo cual la vida misma colapsa. Por ejemplo, un teléfono, un coche o incluso una casa pueden cubrir ciertas necesidades, pero no son indispensable para la supervivencia. En contraste, la respiración y el agua son absolutamente indispensables para la vida humana. De este modo, el ser humano suele invertir el orden de los valores: entrega su vida a lo necesario, mientras que lo indispensable pasa a u...