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COLAPSO YO, NO SU FIDELIDAD

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"Pongan sus preocupaciones  y ansiedades en  las manos  de Dios, porque Él cuida de ustedes"   (1Pedro 5.7) COLAPSO YO,  NO SU FIDELIDAD La serpiente avanzaba hacia su dirección con tal sutileza que parecía prolongar el tiempo de sufrimiento. Nada la apresuraba, nada la intimidaba. Tenía asegurada su cena del día — pensaba Teo. La angustia hizo que papá iguana olvidara quién era. Entonces, un rayo de sol penetró por las grietas del hojarasco donde se encontraba. La luz lo devolvió a la realidad y calentó su cuerpo frío por el miedo. (...) De pronto, observó claramente a su enemiga acercarse cada vez más. Sin embargo, su objetivo era otro: un pequeño roedor que corría desesperado entre las hojas. La serpiente cambió de dirección. Teo comprendió entonces algo importante: el peligro siempre acecha, pero muchas veces  el temor nos hace olvidar quiénes somos, llevándonos a rendirnos sin luchar.  Fragmento tomado del Diario lector - Es Su Gracia "¿Por qué te ab...

¿EL FIN LO AMERITA?

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«Una vez alguien me dijo: “Saúl ha muerto”, pensando que me traía buenas noticias. Pero yo lo agarré y lo maté en Siclag. ¡Esa fue la recompensa que le di por sus noticias!» (2 Sam 4:10) ¿EL FIN LO AMERITA? Han van Meegeren, fue un pintor neerlandés, tras ser rechazado como artista clásico, se convirtió en uno de los falsificadores de arte más famosos de la historia. Movido por el resentimiento hacia los críticos, decidió demostrar que los "expertos" no sabían tanto. Durante años perfeccionó una técnica para imitar a Johannes Vermeer, pintor del siglo XVII. Incluso logró que su obra La cena de Emaús , atribuida a Vermeer, fuera considerada auténtica por críticos y museos. Durante la segunda guerra Mundial vendió un falso Vermeer a Hermann Göring, la mano derecha de Hitler, a cambio de obras de arte saqueadas. Al terminar la guerra, fue arrestado por traición. Para evitar la pena de muerte por traidor, confesó: "No vendí un Vermeer; yo pinté ese cuadro" . Como nadie ...

MI TODO

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  MI  TODO     Dios es indispensable para la vida del ser humano. Sin embargo, en muchas ocasiones se confunde lo necesario con lo indispensable, aunque estas dos realidades distan de ser similares en aspectos fundamentales. La diferencia radica en el grado de importancia y la posibilidad de prescindir de algo. Lo necesario no es absolutamente esencial; es aquello que se requiere o resulta conveniente, pero que puede sustituirse o incluso dejarse de lado sin que la vida se extinga. En cambio, lo indispensable es esencial: no puede ser reemplazado ni omitido. Es aquello sin lo cual la vida misma colapsa. Por ejemplo, un teléfono, un coche o incluso una casa pueden cubrir ciertas necesidades, pero no son indispensable para la supervivencia. En contraste, la respiración y el agua son absolutamente indispensables para la vida humana.  De este modo, el ser humano suele invertir el orden de los valores: entrega su vida a lo necesario, mientras que lo indispensable pasa a u...