A TU MANERA, NO A LA MÍA
A Tu manera, no a la mía El objetivo de los propósitos al inicio de un nuevo año son enfocados usualmente a cambios personales. El deseo de modificar o cambiar algo en específico viene acompañado de una alerta motivacional que impulsa y dirige el comportamiento hacia el resultado, como mejorar la alimentación, ir al gimnasio, bajar de peso, leer más, dejar algún hábito. Sin embargo, estos nobles deseos son saboteados, no siempre por personas o situaciones, sino por el cerebro, quien se encarga de frustrar nuestras buenas intenciones. Nuestro reloj interno está programado para recompensas inmediatas, donde la espera no está incluida. La dopamina, el neurotransmisor del placer y la motivación, está configurada para retener en su memoria rutinas que traen recompensas a corto plazo. Una vez que hay satisfacción, se produce acción, y luego viene la repetición hasta alcanzar la automatización. Cuando un objetivo tiene resultados a largo plazo, los niveles de estimulación decrecen, abor...