«¡Oh Señor Soberano! Hiciste los cielos y la tierra con tu mano fuerte y tu brazo poderoso. ¡Nada es demasiado difícil para ti! (Jr 32.17)
PARA TODOS
Al detenernos frente a la inmensidad del mar, los ojos no alcanzan a visualizar el fin de un espacio casi infinito para nosotros. Espacio que la mente dentro de su proceso imaginativo lo dimensiona grande e incapaz de igualar. De igual forma, al vivenciar recuerdos que nos llevan a lugares de incalculable tamaño, desde nuestra perspectiva humana, como lo es un desierto, donde su inmensidad terrestre, árida y soleada deja ver y reconocer nuestra descomunal pequeñez frente a la grandeza del Creador. Nimiedad frente a un universo vasto, pero, aún así, inigualable a la magnitud extraordinaria, magnánima e imponente de Dios. Esta insignificancia del hombre en relación con el espacio y tiempo, no lo hace inmerecedor a la atención de Dios. Él mantiene Sus ojos fijos en él, es su creación especial, y por eso no desfallece por tenerlo en Su presencia. "Tuyos, oh Señor, son la grandeza, el poder, la gloria, la victoria y la majestad. Todo lo que hay en los cielos y en la tierra es tuyo, oh Señor, y este es tu reino. Te adoramos como el que está por sobre todas las cosas"(1Cro 29.11)
A veces, nos centramos tanto en nosotros, en nuestras habilidades y potencialidades, capacidades que las magnificamos. Igual, nos entretenemos en infinidad de cosas, a veces sin valor, poco relevantes, que olvidamos aquellas importantes para nuestra vida. Sumergidos en este divagar, la mente disipa el límite que tiene, hasta dónde puede llegar. Sin embargo, se esfuerza por sobrepasar las barreras establecidas, coloca estándares humanos infranqueables, puesto que somos únicos e irrepetibles, de esta manera, se difumina su esencia y el verdadero propósito que Dios tiene para nuestra vida. "El que dice que permanece en Él, debe andar como Él anduvo"(1 Jn 2.6)
Y al igual que el mar, aunque no vemos su fin en el horizonte, este sí existe, y por muy talentosos que seamos, siempre hay un límite. Este pensamiento irracional infla el ego, y convierte a la persona en egoísta y autosuficiente, haciendo que crea en que su grandeza está por encima de muchas cosas, personas e incluso Dios. Esto lo lleva a idolatrar y ha apropiarse de algo que le fue dado para su correcta administración, la inteligencia. "No es que nos consideremos competentes en nosotros mismos, Nuestra capacidad viene de Dios"(2 Cor 3.5)
Es así, que llega a depreciar el poder y grandeza de Dios. Pero David en el Salmo 8 nos deja ver por medio de la exaltación Su grandeza. Se asombra de sus maravillas y expresa una profunda gratitud por Su poder y grandeza, "¡Oh Jehová, Señor nuestro. Cuán glorioso es tu nombre en toda la tierra..."(Sal 8.1a) Sin embargo, y haciendo alarde del auto-poder que ha creado para sí, el ser humano coloca a Dios en la palma de su mano invirtiendo, bajo su percepción, la naturaleza de Dios, al no aceptar que alguien pueda superar su vastedad y dominio personal, menos el Señor.
Pero, en medio de su errático proceder pierde el sentido verdadero, puesto que Dios sobrepasa las expectativas y límites humanos de manera extraordinaria. Su grandeza inimaginable y exuberante no tiene comparación, y cuanto más se intente menguar, su poderío se extiende y Su gloria sobresale más allá de los cielos, "Has puesto tu gloria sobre los cielos." (V1b) Su proyección no es particularmente corta, es general e infinita. Abarca todo y más allá del todo, de lo que nuestra mente finita puede imaginar. De esta forma, es que PARA TODOS alcanza Su amor, bondad y misericordia. PARA TODOS aquellos que reconocen su irrisoria pequeñez amada por Dios, y se quedan perplejos ante el poderío, majestuosidad y grandeza del Único DiosTODOPODEROSO. "Tuyos son, Señor, la grandeza y el poder, la gloria, la victoria y la majestad..." (1 Cr 29.11)
"Yo Soy el Señor, Dios de toda la humanidad. ¿HAY ALGO IMPOSIBLE PARA MÍ?(Jr 32.27) Esta es la razón, que sin importar las circunstancias difíciles, en Cristo Jesús todo es posible. Su poder hace posible lo imposible, en la medida que reconozcamos nuestra fragilidad y la necesidad que tenemos de Él, y andemos en humildad. "Es necesario que Él crezca, pero que yo mengüe"(Jn 3.30) Y esta, la humildad, se manifiesta cuando reconocemos Su Grandeza, le damos el lugar de honor en nuestras vidas, el que se merece todo Rey, EL PRIMERO. La exclusividad debe ser de Dios "pues Dios es muy celoso y,..."(Deu 4.23), y Él es claro cuando nos habla de darle el puesto que le corresponde, " ¡Yo soy el Señor!, Ese es mi nombre y no daré a ningún otro mi gloria, ni compartiré mi alabanza con ídolos tallados"(Is 42.8).
"me pregunto:«¿Qué es el hombre para que en él pienses?
¿Qué es el hijo del hombre para que lo tomes en cuenta?».(Sal 8.4)
Ahora, debemos hacernos auto-críticos y reflexionar profundamente, ¿De qué me ufano yo? ¿Con qué autoridad rechazo al Todopoderoso? ¿Quién soy yo para que habite en Tus pensamientos? ¿Para que me ames de manera inimaginable? ¿Para que me des poder sobre lo creado? Para que intercambies a Tu Hijo por mí. Haciéndolo, por un breve tiempo, "...poco menor que los ángeles"(Sal 8.5) Terminantemente podemos decir, Tu poderío inigualable y Tu grandeza inescrutable se hace palpable en el amor hacia nosotros. Amor inentendible pero real, revelado en una cruz y sellado con sangre, y nuestra grandeza en ser un recuerdo exclusivo de Dios. "...Acuérdate de mí cuando llegues a tu reino."(Lc 23.41)
El estar pincelados en los pensamientos de Dios es la bendición inmerecida que tenemos, "¿Qué es el ser humano? ¿Por qué te acuerdas de él?..."(Sal 8.4)Sin embargo, nos das un lugar importante en tu corazón; Nos llevas en tus pensamientos; Nos creas a tu imagen, y para tal efecto, envías a tu Hijo como modelo a seguir; Nos dejas un Ayudador, Tu Espíritu; Nos haces amigos e hijos; Abres la puerta en tu reino para que entremos y nos sentemos a tu mesa; Cuidas y velas por nosotros sin desfallecer, "Que es el hombre para que en pienses...para que lo visites"(Sal 8.4b). Y es que Nuestro poderoso Señor, no rechaza ni olvida a nadie. Vivimos en sus pensamientos, deseos y planes desde el comienzo de la humanidad, hasta el final de los tiempos, y aún más allá "Dios es poderoso, ¡pero no desprecia a nadie!Él es poderoso tanto en fuerza como en entendimiento" (Job 36.5)
¡Oh Jehová, Señor nuestro, Cuán grande es tu nombre en toda la tierra"(Sal 8.9)
HOY, Dios, Poderoso y Soberano, Creador de todo cuanto existe,"cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que tú formaste"(Sal 8.3), no puedo más que extasiarme ante tu grandeza. Tu poder y soberanía son incomparables, regocijan mi corazón cuando reconozco que en tus sueños y deseos vivo yo.
¡Oh Señor Soberano!...nada es demasiado difícil para Ti!(Jer 32.7) Tú eres nuestra confianza y podemos descansar en Ti. "Nada es imposible para Ti", aligual que ayer, HOY, se cumple esta gran verdad. Cuando las dificultades nos agobian y queremos soluciones inmediatas, es el momento oportuno para reconocer y exaltar Tu grandeza y poder. Y es que, cuanto más le conocemos y más cerca se está de Su presencia, cuando nuestra relación es de completa cercanía e intimidad con el Todopoderoso, todo aquello que nos impacienta y nos roba la paz se hace pequeño y nuestra fortaleza crece, al haber creído y confiado en Su potestad, dominio y señorío. Entonces, ¿Por qué te desanimas, alma mía? ¿Por qué te inquietas dentro de mí? Espera en Dios, porque aún debo alabarlo. ¡Él es mi Dios! ¡Él es mi salvador!(Sal 42.5) Entonces, cuál es la razón de correr agitadamente, que nuestros pensamientos se pierdan en el sin sentido y corran apresuradamente sin control, sabiendo que a pesar de nuestras circunstancias y esfuerzos humanos, Dios siempre está al control y cuida de nosotros.
Asimismo, cuando cimentamos nuestra fe en Dios, y actuamos de acuerdo a Sus mandatos fielmente, Él inclinará Su oído y escuchará atentamente lo que sus hijos dicen. Se deleita en aquellos que ciñen esperanza en Su amor y lo expresan en sus oraciones. Le satisface lo que somos y la manera en cómo nos conducimos en un mundo saturado de complejidad cultural, y como todo buen Padre, siente orgullo al ver lo que sus hijos son y cómo glorifican su Santo nombre en todo momento. "Me sacó a lugar espacioso; Me libró, porque se agradó de mí.
De esta manera, le damos el poder de actuar según Su voluntad, al Omnipotente, inconmensurable, a quien todo lo puede y nada lo detiene a que cumpla sus propósitos en nosotros, porque Él es fiel a Su palabra y a sus promesas. Todo lo establecido por Dios es para cumplir y obedecer fielmente. Nos pone lineamientos para un buen vivir porque nos ama, y nos deja Su Espíritu para que nos ayude a alcanzarlos. Él sabe que fuera de sus principio y de su senda solo hay "vacío", caos y confusión. "...nadie puede detener su mano" (Dn 4.35)
*** Gracias Dios Todopoderoso por revelarnos esta gran Verdad. Tu amor es tan maravilloso que cubre todas nuestras imperfecciones; Tu poder es tan grande que derriba todo aquello que nos inquieta; Y tu misericordia es indescifrable, lava las afrentas contra ti. Poderoso Rey, ¿Quién soy yo? para que me ames tanto, para que lleves tatuado mi nombre en tu brazo y me pongas como sello en tu corazón; para que con tu dedo diseñe mis caminos y para que cuides de mí, bondadoso Salvador. Nada de lo que yo haga compensará Tu grandeza, bondad y la pasión que tienes por mí. Enséñame a corresponderte de igual forma, a apasionarme por Ti y no desear otra cosa que estar en Tu presencia. Sáciame de Ti para que mis actos sean un reflejo de Cristo viviendo en mí. Nada se iguala a Ti, incomparable y Poderoso Dios.
"YO SOY el Alfa y la Omega - dice el Señor Dios-, el que es y que que era y que ha de venir, EL TODOPODEROSO" (Ap 1.8)
"A mi Poderoso Dios, que se delita cuando glorifico Su nombre, sea la honra y gloria por siempre. Amén"
ALABANZA: “SENTADO EN SU TRONO”
"Cuanto más cerca estoy de Ti, más reconozco Tu Poder y Grandeza" (Gracia)
* Que el Espíritu de Dios te lleve a descubrir al Dios Todopoderoso que saciará tu alma.
"Pongan sus preocupaciones y ansiedades en las manos de Dios, porque Él cuida de ustedes" (1Pedro 5.7) COLAPSO YO, NO SU FIDELIDAD La serpiente avanzaba hacia su dirección con tal sutileza que parecía prolongar el tiempo de sufrimiento. Nada la apresuraba, nada la intimidaba. Tenía asegurada su cena del día — pensaba Teo. La angustia hizo que papá iguana olvidara quién era. Entonces, un rayo de sol penetró por las grietas del hojarasco donde se encontraba. La luz lo devolvió a la realidad y calentó su cuerpo frío por el miedo. (...) De pronto, observó claramente a su enemiga acercarse cada vez más. Sin embargo, su objetivo era otro: un pequeño roedor que corría desesperado entre las hojas. La serpiente cambió de dirección. Teo comprendió entonces algo importante: el peligro siempre acecha, pero muchas veces el temor nos hace olvidar quiénes somos, llevándonos a rendirnos sin luchar. Fragmento tomado del Diario lector - Es Su Gracia "¿Por qué te ab...
«Una vez alguien me dijo: “Saúl ha muerto”, pensando que me traía buenas noticias. Pero yo lo agarré y lo maté en Siclag. ¡Esa fue la recompensa que le di por sus noticias!» (2 Sam 4:10) ¿EL FIN LO AMERITA? Han van Meegeren, fue un pintor neerlandés, tras ser rechazado como artista clásico, se convirtió en uno de los falsificadores de arte más famosos de la historia. Movido por el resentimiento hacia los críticos, decidió demostrar que los "expertos" no sabían tanto. Durante años perfeccionó una técnica para imitar a Johannes Vermeer, pintor del siglo XVII. Incluso logró que su obra La cena de Emaús , atribuida a Vermeer, fuera considerada auténtica por críticos y museos. Durante la segunda guerra Mundial vendió un falso Vermeer a Hermann Göring, la mano derecha de Hitler, a cambio de obras de arte saqueadas. Al terminar la guerra, fue arrestado por traición. Para evitar la pena de muerte por traidor, confesó: "No vendí un Vermeer; yo pinté ese cuadro" . Como nadie ...
"Su hermana María se sentó a los pies del Señor a escuchar sus enseñanzas" (Lc 10.39) SINCRONIZACIÓN PERFECTA * Lida acostumbraba anotar en su agenda todo los pendientes para el día siguiente. Ocupaba bastante tiempo en escribir con exagerada meticulosidad lo que desarrollaría el próximo día. Formulaba objetivos, definía estrategias, hacia proyecciones y posibles metas, cuantitativas y cualitativas, las cuales la hacían dormir tranquila. Pero, algo sucedía en Lida el día de ejecución de su plan. Como si el casete se borrara, su maravilloso plan quedaba archivado en el fondo de su bolso. Se entretenía en una y otra cosa, iba y venía, pasaba largas horas dilatando el asunto con distintas llamadas o conversaciones infructuosas. Ultimadamente a Lida nada le salía bien porque nada hacía. Su cerebro al perder la programación, buscaba adaptarse a tan variada nueva información, a pesar de su plasticidad. La agenda de Lida tan solo era un "reencauche" diario, de muchos pe...
Comentarios
Publicar un comentario